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La docencia en los tiempos del Internet

La docencia en los tiempos del Internet

«los medios de difusión masivos informan sobre muchas cosas y también transmiten valores, pero la escuela debe saber discutir la manera en que se transmiten, y evaluar el tono y la fuerza de argumentación de lo que aparecen …» Umberto Eco, para La Nación 2007.

Eco (2007) expone en el texto ¿De qué sirve el profesor? las principales características del rol docente en el complejo vivir de la posmodernidad.

El artículo pretende dar a conocer las nuevas perspectivas del ámbito docente, desde un enfoque analítico y a su vez reflexivo. Evidencia la necesidad de recuperar la imagen del profesor en el contexto actual, resaltando su papel de formador en un mundo repleto de información. Se requiere ese alguien que discuta y verifique ese cumulo de datos.

Es obligatorio comprender lo dicho por Eco (2007), analizando el rol docente desde la perspectiva de quien promueve el «como», buscar, filtrar, aceptar, seleccionar o rechazar la información. Se hace necesario entonces, devolver la mirada hacia quien nos enseña a decidir que es lo que vale la pena recordar, en medio de una sociedad que no se recuerda a sí misma, que ha perdido la memoria y deja que se borre esa historia que nos define, que nos da identidad.

Por ultimo, como parte de la reflexión sobre docencia y educación, me permito referir las palabras de Gabriel García Márquez, en el marco del informe de la misión de sabios del año ´96, el cual lleva por título “Colombia: al filo de la oportunidad”, cito textualmente la proclama a su cargo, la que denominó: “por un país al alcance de los niños”.

(…) Creemos que las condiciones están dadas como nunca para el cambio social, y que la educación será su órgano maestro. Una educación desde la cuna hasta la tumba, inconforme y reflexiva, que nos inspire un nuevo modo de pensar y nos incite a descubrir quiénes somos en una sociedad que se quiera más a sí misma. Que aproveche al máximo nuestra creatividad inagotable y conciba una ética –y tal vez una estética– para nuestro afán desaforado y legítimo de superación personal. Que integre las ciencias y las artes a la canasta familiar, de acuerdo con los designios de un gran poeta de nuestro tiempo que pidió no seguir amándolas por separado como a dos hermanas enemigas. Que canalice hacia la vida la inmensa energía creadora que durante siglos hemos despilfarrado en la depredación y la violencia, y nos abra al fin la segunda oportunidad sobre la tierra que no tuvo la. estirpe desgraciada del coronel Aureliano Buendía. Por el país próspero y justo que soñamos: al alcance de los niños. (García, 1996. P. 29)

Referencias:

Eco H. (2007). ¿De qué sirve el profesor? Argentina. Nota de opinión. La Nación.

García M. G. (1996). Colombia: al filo de la Oportunidad. Bogotá, Tercer Mundo editores.

 

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